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La privacidad geoposicionada
Llevo una semana a tope foursquare! a ver quien se hace mayor de tal sitio, o a ver quien destraba tal o cual badge.
Y debo reconocer que cada día me pienso más en el “que” check in hacer, el “cuando”… y más precisamente el “donde”!
Por ejemplo, el amigo apermuy nos anima el día con esta viñeta de Status THIS, donde deja clarísimamente reflejado uno de los daños colaterales del foursquare (pinchar para ampliar):
(para los no familiarizados con sitios de juergas americanos, leerse los tips en Denker Über!)
Y luego algo que cae de maduro: no estaremos avisando a potenciales ladrones si estamos o no en casa? Es más: queda como material de relleno para telediarios, cuando no tengan nada que poner, en plan “Las redes sociales incitan al robo de pisos”
De eso va Please Rob Me: una web que gracias a varias APIs recoge hace cuanto que no estas en casa… no es muy preciso, es más la gracia que otra cosa, porque no tienen la coordenada inicial. Es decir: muy pocos hacemos check in en nuestra propia casa. Y si así fuera, la aplicación toma el check in en general, sin distinguir si se trata de nuestro trabajo, casa o bareto de turno. De todos modos, esta gracioso
Los móviles, los GPS y el microblogging lograron que estemos conectados aún fuera de casa. No es “lo tecleamos”, “lo que decimos”. Ni siquiera “la imagen que proyectamos de nosotros”. Ahora es “donde estamos”, en plan físico. El posteo es geográfico, y es el desplazamiento real el que comunica. Del “que estas haciendo?” al “donde estas?”. Y el primer “que estas haciendo?” implicaba un tácito inicio de la frase como “sentado en el ordenador y….”. Ahora es: “estoy aquí”, acompañado de algún shout del estilo.
Algún filósofo/semiólogo/psicólogo/etcétera en la sala que apoye la moción que estamos ante una nueva frontera?